Bote para la afeitadora reciclado

Empezamos la semana con un bote que le forré al esposo para que guarde su máquina de afeitar eléctrica. Las cajas de cartón estaban descartadas porque la aclara con agua después de usarla. Pensé en el bote rosa de plástico donde viene el quitamanchas que tanto anuncian pero resultaba pequeño.
En esas estaba cuando ví a mi madre echarle de comer a la tortuga. El bote de las gambitas deshidratadas (de 1 litro) era perfecto para lo que necesitaba por tamaño y por ser de plástico. Esperé unos pocos días y aquí tenéis el resultado:
 
El bote tiene una pegatina que se quita fácilmente. Después es tan sencillo como tomar la medida de la tela y pegarla con cola:
Yo sólo le puse la cinta como adorno, porque el esposo pidió que no fuese muy recargado. Pensé que quedaría más soso pero los pollitos de la tela le dan mucha alegría. 
Ya veis, siempre se puede dar un nuevo uso a cualquier objeto. La clave está en verle la utilidad.




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